A. Montefer
El Alzheimer
¿Qué queda de nosotros cuando los recuerdos empiezan a desaparecer? Este poema se adentra en la oscuridad del Alzheimer, donde la memoria se deshace poco a poco y la propia identidad lucha por no desvanecerse en el olvido.
A la vejez
En un guiño a Bécquer, y siguiendo la estructura de su poema "Volverán las oscuras golondrinas", en estos versos hablo de cómo los recuerdos vuelven en oleadas, con una pátina idealizada que los confunde y hace mejores o más dolorosos de lo que fueron.
¡La guerra!
Alegato contra la guerra que podria resumir así: "¿Qué importa una idea si a la muerte nos lleva, imponiendo con ella luto, dolor y pena? ¡Que se pudra entonces! ¡Desaparezca entera a cambio de los goces que yo quisiera!".
Confesiones de una casa de jengibre
Una oda a ese dulce postre navideño de diseño arquitectónico, hecho con pan de jengibre, caramelos, nata y otras golosinas, que gusta tanto a adultos como a niños.
¿Qué me queda?
Un grito desgarrador contra una vida que parece arrebatarlo todo: amor, fe, arte, voz y hasta la esperanza. Entre la rebeldía y la desesperación, en este poema de juventud reclamo, al menos, el derecho a vivir y a enfrentarme a mi propio destino.
Oda al mosquito molesto
Todos hemos librado alguna vez esta guerra: una noche tranquila, un mosquito impertinente y una batalla sin cuartel por recuperar el sueño. Un poema humorístico sobre cómo el enemigo más pequeño puede convertirse en nuestro mayor desafío.
Amargura de un fracaso
¿Qué ocurre cuando el deseo de alcanzar la gloria termina convirtiéndose en una prisión? Este poema explora el peso del fracaso, la soledad del creador y la peligrosa obsesión por una fama que promete la eternidad, pero rara vez concede la paz.
El tiempo dormido
El tiempo no sólo transcurre: transforma, desgasta y deja su huella en la memoria, la ciudad y el alma. Este poema convierte lo cotidiano en una reflexión poética sobre la fugacidad de la vida y la inevitable huella del paso de los años.
El colibrí
Pequeño en tamaño, inmenso en belleza. Este poema rinde homenaje al colibrí, símbolo de delicadeza, constancia y esperanza, cuya efímera danza entre las flores nos recuerda que la vida también se encuentra en los instantes más fugaces.
El poeta caduco
Hay inviernos que no hielan la tierra, sino el alma. Este poema retrata la pérdida de la inspiración, el vacío creativo y la lucha de un poeta que busca, entre el silencio y la desesperanza, el regreso de su musa.











