Siento que estoy solo en este mundo
aunque estoy rodeado de personas.
Soledad siento ahora en mi pecho
y las lágrimas a mis ojos asoman.
Todos procuran no verme;
sienten asco del fracasado
y se lo toman a broma;
no saben cómo me duele
allá dentro, en el fondo,
y qué desgarradas penas
del fondo de mi corazón brotan.
Ellos me preguntan a veces:
¿qué es lo que te pasa?;
¿qué es lo que tienes
que tu canción no entonas?
Yo sonrío y les digo:
“No me ocurre nada;
de cantar no siento ganas”.
Si les hablo,
me dicen que me calle,
y si canto me dicen:
¡Calla, idiota!
Les molesto si estoy a su lado
y me voy,
más tristeza en mi se nota.
Yo creí ser muy grande
cantando todas las cosas;
me doy cuenta que no valgo,
que mi voz ya no es preciosa.
¡Fuera, fuera el fracasado,
calle su canción y prosa,
que muera para él la gloria,
que no haya para él amigos,
borradle de la memoria!

