Rosa y amapola, luz de mi vida.
Clavel escondido dentro de mi alma.
Mi corazón tú sola has escondido
en tu pecho con amor y cuidado.
Tú mezclaste tu risa y colorido
en mi vida, borrando lo pasado.
Tú quebraste mis penas, conque herido
vivía, solo, triste y amargado.
Tan sólo tú ahogaste mis quejidos.
Tan sólo tú mi llanto has enjugado.
Bendita seas mujer que has querido
resucitar a un hombre y lo has logrado,
pues estaba en el mundo ya perdido
y moría viviendo aletargado.

