Negro azabache,
crines de fuego,
cascos de jaspe,
ojos de infierno.
Cabalgar veloz,
ágil andante,
corredor feroz
si es contrincante.
Y, con tu paso,
chispas levantas,
como Pegaso
en sus andanzas.
Hueles el aire,
sorbes y comes
con gran donaire,
sin que lo domes.
Alazán negro,
crines al viento,
corre ligero,
con gran estruendo.
Agita el belfo
de espuma blanco,
resuella el belfo,
uncido al banco.
Nadie lo monta,
porque es muy bravo
y los desmonta
como un trapo.

