Engalanada y coqueta
por ser ancha y no estrecha
se muestra la Gran Vía
con su empinada cuesta.
Florecen sus lados,
caderas exuberantes de mujer
pariendo a una humanidad
de ajetreada vivencia,
curiosa por conocer su estrella,
su música y saber hacer,
renovada cada semana
sin perder su urbanidad
ni sus cines ni teatros,
moda y diversión,
ocio, pasión y descanso.
Foto de Florian Wehde en Unsplash

